Por primera vez en la historia, México supera a Canadá y China en comercio bilateral con EU


OPINIÓN | BÁRBARA ANDERSON

CIUDAD DE MÉXICO.— Si todo sale como en los años pasados, las cifras del intercambio con Estados Unidos del mes de diciembre confirmarán la posición de México como su principal socio comercial. Por primera vez en la historia, y a 25 años de que se implementó el TLCAN, México superó a China y Canadá en comercio bilateral con la mayor economía del planeta. A noviembre, la cifra total del comercio México-EU sumaba 567 mil 813.4 mdd.

Todo pinta para que en diciembre se hayan sumado, promediando años anteriores, al menos 50 mil mdd. Con ello, la cifra total sería de 638 mil mdd contra 611 mil 543.4 mdd de 2018.

En contraparte, la balanza comercial total EU-China a noviembre de 2019 sumaba 516 mil 220.6 mdd, es decir, 51 mil 592.8 mdd menos que la de México-EU. Al cierre de 2019, con las tendencias de años previos, el comercio entre EU y el gigante asiático sumarían 55 mil mdd, llegando a 571 mil 220.6 mdd, casi 66 mil 779 mdd de diferencia con nuestra posición.

Los análisis financieros en general atribuyen esta nueva posición a la guerra comercial que arrancó hace tres años la Casa Blanca. Según un reporte de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, el encontronazo entre Donald Trump y Xi Jinping le ha costado miles de millones de dólares al comercio entre ambos países, afectando sobre todo a los consumidores e importadores. Los primeros que ganaron fueron economías ‘alternas’ como Taiwán, México y la Unión Europea.

En el reporte de esta agencia —Efectos del Comercio y del Desvío Comercial—, se refiere que uno de los sectores con mayores efectos es el textil y el de la confección. En este renglón, la UE ha aumentado sus exportaciones en 66 mdd, mientras que México ha exportado 47 mdd adicionales y Taiwán 8 mdd.

Un problema que estos países tendrán que tomar en cuenta es que los chinos ya tienen un mecanismo para bajar sus precios a fin de lidiar con los aranceles extras. Y también entra en escena una serie de acuerdos entre Washington y Pekín con los que las empresas estadunidenses en China tendrán mayores protecciones (en propiedad intelectual o libre circulación). El acuerdo llevaría a Trump a reducir algunos aranceles a firmas chinas y cancelar los que ya había anunciado.

El problema para México será qué tipo de política industrial seguirá para conservar el nivel de comercio con EU y Canadá ahora que la joya de la corona exportadora, la industria automotriz, tuvo su peor año de la década.

Y, fuera del inminente T-MEC, ver qué tipo de relaciones comerciales se tendrán con otras regiones. Ante la guerra comercial, firmas de varios países, incluidas China e India, abrieron operaciones en México. Si Trump elimina las tarifas, esas empresas podrían regresar a sus países de origen, generando desempleo y afectando las cadenas de suministro ya creadas en el país. Con ello, esa especie de “bono comercial” se perdería, sumándose a la mala noche económica que México ha vivido en lo que va de este sexenio.