Renuncian cinco consejeros de la CNDH tras nombramiento de Rosario Piedra; se van los cómplices de la corrupción, los que nunca se rigieron con ética y labor humanística.


MÉXICO.— Tras el polémico nombramiento de Rosario Piedra Ibarra como nueva titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), 5 de los integrantes del Consejo Consultivo han renunciado argumentando que el proceso de elección ha estado “plagado de irregularidades” y ha carecido de apego a la legalidad.

Este jueves, mediante una carta a la senadora Mónica Fernández Balboa, presidenta de la Mesa Directiva del Senado de la República, 4 integrantes del Consejo Consultivo de la CNDH (María Ampudia González, Mariclaire Acosta Urquidi, Angélica Cuéllar y María Olga Noriega Sáenz) manifestaron su decisión, por congruencia personal, de presentar su renuncia al cargo honorífico de manera inmediata e irrevocable. El miércoles lo habría hecho Alberto Athié.

En la carta se comunica a la senadora Mónica Fernández su preocupación ante los acontecimientos ocurridos en torno a la designación de la nueva titular de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, quien tomó posesión del cargo el pasado martes 12 de noviembre en una “tumultuosa y violenta sesión […] después de un proceso plagado de irregularidades y falta de apego a la legalidad”.

Estas señalan que al carecer de legitimidad, será también incapaz de establecer una interlocución válida con los distintos actores involucrados en la observación, protección y promoción de los derechos humanos ni podrá generar la confianza ni la certeza jurídica que implica su misión. Además, sostienen en la misiva que una elección como la que la posiciona en el cargo “presagia el sometimiento abierto de la CNDH a quienes actualmente detentan el poder político”, lo cual no garantizaría la autonomía de gestión de la institución.

Estas 4 bajas se suman a la anunciada el día de ayer por el ex sacerdote Alberto Athié Gallo, quien dijo que por lo sucedido en el proceso de elección decidió renunciar al Consejo Consultivo al considerar que con el nombramiento de Rosario Piedra la autonomía constitucional de la CNDH ha terminado.